inserta tu búsqueda

Destacado Noticias

Las cartas de amor lésbico de Gabriela son parte del legado mistraliano

Compartir

La siguiente es una declaración pública del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh):

«Recientemente, la ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Antonia Orellana, anunció que en el marco de la conmemoración de los 80 años del Premio Nobel de Literatura otorgado a Gabriela Mistral, se haría referencia a la orientación sexual lésbica de la poetisa. Un acto de justicia, igualdad y respeto a la dignidad humana.

De inmediato, la lesbofobia afloró de manera disfrazada, hipócrita y mezquina, impulsada en buena parte por intereses partidarios y electorales.

Diputados de RN, como Miguel Mellado y Carla Morales, y de la UDI, como Gustavo Benavente y Sergio Bobadilla, salieron a desinformar. Acusaron a Orellana y al Gobierno de «centrar» la conmemoración en el lesbianismo de Mistral, calificando esto de imprudente porque el aporte de la maestra no guarda relación con su orientación sexual y, además, su vínculo con otra mujer pertenecía a su vida privada.

Sin embargo, nadie ha afirmado que Mistral sea un referente literario por ser lesbiana, ni que su reconocimiento provenga de su orientación sexual. Las personas no trascienden por ello, sino por su obra y contribuciones a la sociedad. Tampoco nadie del Gobierno ha dicho que la conmemoración del Premio Nobel pondrá el énfasis en la orientación sexual, sino solo que se mencionara tal aspecto, sin censurarlo.

Cuando se recuerda a figuras célebres, es habitual que se amplíe el conocimiento biográfico. Nadie cuestiona cuando se menciona que un escritor se casó con determinada persona o tuvo hijos. Si existen cartas de amor, estas suelen ser analizadas y publicadas como parte de su legado.

La diferencia es que Gabriela no era heterosexual, sino lesbiana. Esto parece ser suficiente para abrir el debate sobre si corresponde o no mencionarlo.

Quienes intentan ocultar la orientación sexual de Mistral ignoran la brutal discriminación que ella debió sufrir en una época en que el Estado tipificaba la homosexualidad como delito, las iglesias la consideraban inmoral y perversa, y la ciencia la clasificaba como enfermedad mental. «Tal vez fue locura muy grande entrar en esta pasión», escribió Gabriela Mistral a Doris Dana.

Mistral vivió entre 1889 y 1957, en un contexto donde  mantener en la vida privada la orientación sexual no era una opción, sino una imposición para sobrevivir.

A pesar de la discriminación, la pobreza, el clasismo y la centralización del desarrollo, Mistral superó todos esos obstáculos, lo que hace su figura aún más admirable. Fue resiliente y alcanzó lo más alto, enfrentando adversidades por desigualdades en razón de la orientación sexual, el lugar de residencia, el sexo y la posición socioeconómica.

Mientras muchas personas lesbianas de su generación sublimaron su orientación sexual, Mistral la vivió con pasión junto a su gran amor, Doris Dana. De esta relación también surgió parte de su legado literario: las cartas de amor que escribió a Doris.

No hay razón alguna, salvo la hipocresía, la lesbofobia o los intereses político-electorales, para no reconocer este aspecto de la vida de Mistral en la conmemoración del Premio Nobel. Es parte de su biografía y de su legado literario.

Felicitamos a la ministra Orellana por esta gestión que hace justicia frente a la discriminación sufrida por Mistral. Asimismo, instamos a la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Arredondo Marzán, a dejar de esquivar el debate y a reconocer que el legado mistraliano también incluye sus cartas de amor lésbico y que esto debe ser parte de las conmemoraciones»

Movilh

Notas relacionadas:

CNN Chile

Movilh: “Gabriela Mistral es parte de nuestro amor y de nuestra historia”